Poniendo los cuidados en el centro de la cooperación iberoamericana

Gina Magnolia Riaño Barón
Secretaria General de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social

La cooperación iberoamericana es un modelo singular de cooperación regional. A diferencia de otros espacios con los que coexiste, está basado en el consenso por lo que encontrar aquello que comparten los países, más allá de sus diferencias, se convierte en misión fundamental del sistema. Esto implica que los avances sean más paulatinos, pero al mismo tiempo, más sólidos, como sucede en materia de cuidados.

La Carta Iberoamericana sobre Cuidados y Apoyos, aprobada en la Conferencia Iberoamericana de Asuntos Sociales y Desarrollo Inclusivo de 3 de julio de 2026, preparatoria de la XXX Cumbre Iberoamericana, es una muestra de lo que puede lograr este sistema. 

Los cuidados y apoyos, tan necesarios para el funcionamiento de nuestras sociedades y, en general, para el mantenimiento de la vida, llevan décadas en el centro de la labor de varios gobiernos de la región, de organismos internacionales, de la academia y de entidades de la sociedad civil, que han generado un sólido acervo de conocimiento compartido reflejado en la Agenda Regional de Género, en la que se recogen las principales propuestas de actuación. 

Con la aprobación de esta Carta Iberoamericana, el sistema de cooperación iberoamericano se incorpora ahora plenamente a este objetivo, gracias al impulso del ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 del Gobierno de España que, acompañado por la Secretaría General Iberoamericana y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social, ha liderado la elaboración y las negociaciones de este importante texto; Un proceso en el que los países han logrado encontrar el consenso en la importancia de los cuidados y apoyos para el bienestar de la ciudadanía iberoamericana.

La Carta Iberoamericana supone un importante paso adelante para colocar los cuidados en el centro de la cooperación iberoamericana

La Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos parte de lo ya construido en otros foros especializados y de la experiencia de aquellos países que han puesto en marcha sistemas de cuidados, para reconocer las conclusiones alcanzadas y acercarlas al sistema iberoamericano. Desde un análisis inicial de la situación de los cuidados y apoyos en la región, en la que se hace énfasis en el reparto desigual de las responsabilidades de cuidado, que siguen recayendo desproporcionadamente en las mujeres, la Carta Iberoamericana apuesta por los sistemas y políticas de cuidados y apoyos como derecho de la ciudadanía reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y como pilar de desarrollo económico y social. Además, el texto destaca la interrelación de los cuidados con otras políticas públicas, como la salud, la educación, la vivienda y la protección social.

Los sistemas de cuidados aparecen como motor de empleo, tanto para quienes se desempeñan profesionalmente en este sector, como facilitando que quienes realizan los cuidados en el ámbito familiar -mayoritariamente mujeres- puedan incorporarse, si así lo desean, al mercado laboral. La protección y dignificación de los cuidados se recoge como un objetivo de especial importancia, tanto para quienes lo hacen de forma remunerada como para quienes lo hacen no remuneradamente, poniendo en valor la profesión y ofreciendo empleo de calidad, con la adecuada formación. En cuanto a los sistemas de seguridad social, se señala la importancia del reconocimiento de las tareas de cuidado en el acceso a prestaciones.

Desde una perspectiva de ciclo de vida -que abarca a la infancia, las situaciones de discapacidad y dependencia- y reconociendo la necesidad de adaptación a las realidades rurales, indígenas, migrantes, etc., la Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos apuesta por el desarrollo de sistemas integrales de cuidados y apoyos desde la perspectiva de los derechos humanos y de la Atención Integral Centrada en la Persona.

Por otro lado, en vista del importante trabajo que ya se viene realizando en este ámbito y la experiencia acumulada, se subraya la necesidad de buscar espacios de coordinación entre agentes clave, siempre con el objetivo de aunar esfuerzos para lograr mejores resultados.

Finalmente, esta carta supone un importante avance en atención al acuerdo para el seguimiento de la misma, que incluye el compromiso de impulsar de sistemas de cuidados y apoyos, el fortalecimiento de los sistemas de información y estadísticas en este ámbito, y de desarrollar acciones conjuntas en materia de cuidados, con horizontes temporales definidos.

Dado que la nueva Estrategia para la Cooperación Iberoamericana se encuentra en proceso de definición, esta Carta Iberoamericana consagra los cuidados como uno de los elementos básicos de esta cooperación, anticipando futuros desarrollos en este sector de tanta importancia para el bienestar económico y social de la ciudadanía iberoamericana.

Tal como se recoge en el Plan Estratégico 2024-2030, la OISS coordina desde 2014 una línea de trabajo en género y seguridad social, en el marco de la cual ha llevado a cabo varios estudios relacionados con los cuidados y la seguridad social y se han impartido varias ediciones de los cursos de capacitación en materia de cuidados. 

Por ello, la Organización Iberoamericana de Seguridad Social recibe con gusto el mandato que la Carta Iberoamericana le otorga, junto a la Secretaría General Iberoamericana, para dar seguimiento técnico y apoyo a su desarrollo, como entidades pioneras en abordar los cuidados en sus respectivos ámbitos de trabajo. La Carta Iberoamericana supone un importante paso adelante para colocar los cuidados en el centro de la cooperación iberoamericana, pero es solo el comienzo del camino. Ahora queda el desafío para todo el sistema iberoamericano de llevarla a la práctica.