Banco Mundial destaca alto desempeño de RD y necesidad de mejores servicios para todos

República Dominicana es uno de los países con mayor crecimiento en América Latina y el Caribe. Aun así, uno de cada tres dominicanos es pobre SANTO DOMINGO, 13 de diciembre de 2016 – El presidente de República Dominicana, Danilo Medina y el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, lanzaron hoy una serie de notas de políticas que ofrecen opciones prioritarias para mantener al país en una ruta de crecimiento sostenible e inclusivo en el contexto de la desaceleración económica mundial. “Luchar sin descanso por la reducción de la pobreza es una de nuestras principales metas de gobierno 2016-2020. Las opciones de políticas presentadas hoy por nuestro importante socio, el Banco Mundial, serán un insumo importante a nuestros esfuerzos por reducir la pobreza extrema de República Dominicana a la mitad, según lo planteado en el Plan Integral de Superación de la Pobreza Extrema”, expresó Danilo Medina, Presidente de la República Dominicana. La República Dominicana ha disfrutado de una de las mayores tasas de crecimiento de América Latina en los últimos 25 años. En los últimos dos años, la proporción de dominicanos que viven en la pobreza (con cerca de 152 pesos dominicanos al día) también ha disminuido sustancialmente de 36.4 por ciento en 2014 a 32.3 por ciento en 2015. Sin embargo, el gasto social en la República Dominicana sigue siendo bajo en comparación con el resto de la región; En promedio 1,6 por ciento del PIB en salud en comparación con el promedio regional de 4,5 por ciento. Además, las deficiencias en la confiabilidad y calidad de los servicios de agua y electricidad están afectando a los principales impulsores del crecimiento, incluyendo el turismo, la agricultura y la manufactura. “La República Dominicana es una de las economías de más rápido crecimiento en América Latina y el Caribe y está bien situada para aprovechar sus éxitos y avanzar en el crecimiento inclusivo”, dijo el vicepresidente del Banco Mundial, Jorge Familiar. “Esperamos que las notas de política presentadas hoy contribuyan a este esfuerzo centrándose en la necesidad de impulsar la competitividad y mejorar los servicios públicos, así como la resistencia al cambio climático en el país”. La serie de notas de política “Para construir un mejor futuro juntos” destaca tres prioridades para traer una mayor y sostenida prosperidad a todos los ciudadanos:Mayor inclusión productiva, a través de un mercado laboral con mejor capital humano y mayor participación de mujeres, vínculos entre la inversión extranjera y la economía local, y aumento de la competitividad. A pesar de los recientes avances en la facilidad de hacer negocios, la República Dominicana aún puede mejorar el acceso a la financiación de las pequeñas empresas. El informe propone mejorar los vínculos entre las empresas situadas dentro y fuera de las zonas económicas especiales, y la generación de las competencias necesarias en el mercado de trabajo.Un gasto público que sea suficiente y efectivo en el contexto de un espacio fiscal limitado. Los dominicanos han experimentado progresos sustanciales en la matrícula escolar y cobertura del seguro de salud, pero los estudiantes continúan teniendo un desempeño pobre en comparación con otros países latinoamericanos y las tasas de mortalidad de niños menores de cinco años siguen siendo altas (31 por 1.000 personas a partir de 2015). Para hacer frente a esto, el país necesita esfuerzos continuos para expandir servicios educativos, incentivos profesionales, y servicios sociales más eficientes e integrados que ayuden a garantizar la cobertura de los más vulnerables. Asimismo, hay que garantizar una cobertura de calidad a bajo precio en el suministro de agua y saneamiento, así como la electricidad y las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).Aumento de la resiliencia al cambio climático y los desastres naturales, y mejora en el manejo de recursos naturales para sostener los altos niveles de crecimiento. República Dominicana está muy expuesta a eventos climáticos extremos y al impacto del cambio climático. La inclusión de los riesgos climáticos en las estrategias de gestión de riesgos fiscales, la promoción de la agricultura inteligente para el clima y los servicios de los ecosistemas será clave para ayudar al país a estar mejor preparado para el cambio climático y los desastres naturales. Para conocer el trabajo del Banco Mundial en América Latina y el Caribe visite: www.bancomundial.org/alc Visítenos en Facebook: http://www.facebook.com/bancomundial Manténgase informado via Twitter: @WBCaribbean Nuestro canal de YouTube: http://www.youtube.com/bancomundiallac

Marcado em
Continuar lendo
  • Preparing Latin America and the Caribbean for the Unpredictable

    What does the Black Death, World War I, and the Great Depression have in common? In economic terms, they are called Black Swans. They are risks that are devastating, unpredictable, and uninsurable. Latin America and the Caribbean (LAC) is among the riskiest regions in the world and, therefore, not immune to Black Swans. Some examples of Black Swans in LAC are earthquakes in places where they do not typically occur, for example on the east coast of Brazil in 2008, or the extreme drought in Argentina in 2018 which was the worst drought in 70 years. Additionally, LAC endures trade volatility, it is exposed to external financial shocks, and has the highest per capita rate of disasters: one event per 100,000 persons a year. Especially in light of the current fragile economic recovery, volatile economic environment and less optimistic prospects than expected, understanding the different types of shocks and what insurance mechanisms may be available is important to reduce vulnerability. The good news is that the region has made tremendous advances in the ability to insure against different types of risks. That is the central theme of the report of the office of the chief economist of the World Bank entitled "From Known Unkowns to Black Swans: How to Manage Risk in Latin America and the Caribbean", released today in Washington, D.C.   A recent poll on Twitter shows that 77 percent of Latin Americans think that economic crises are the biggest risks that the region face, followed by 13 percent who say natural disasters are the largest threat, and 7 percent who think that the most dreadful event possible for the region is the ‘unknown’.   

  • Managing Risk in Latin America and the Caribbean Key During Fragile Recovery

    WASHINGTON, October 5, 2018—The economies of Latin America and the Caribbean (LAC) are growing again after a number of difficult years, but the fragile recovery highlights the need to increase efforts to build resilience and manage risks. In its latest regional semiannual report, “From Known Unknowns to Black Swans: How to Manage Risk in Latin America and the Caribbean,” the World Bank’s Chief Economist Office for Latin America and the Caribbean finds that the growth prospects for 2018 are falling short of initial expectations due to challenges faced by some of the countries in our region, particularly in South America. “We’ve hit a bump in the road to recovery,” said Carlos Vegh, World Bank Chief Economist for Latin America and the Caribbean. “This makes it all the more important to better understand and manage risks and other shocks, from financial turbulence to natural disasters.” The LAC region is now expected to grow 0.6% in 2018 and 1.6% in 2019 (Excluding Venezuela, that would be 1.6% in 2018 and 2.1% in 2019). South America is expected to contract 0.1% in 2018 and grow 1.2% in 2019 (Excluding Venezuela that would be 1.2% growth in 2018 and 1.9% growth in 2019). The main reasons for the weaker growth in South America are the market turbulence that started in Argentina in April, the growth slowdown in Brazil, the continued deterioration of the situation in Venezuela, and a turn for the worse in the external environment. In contrast, Central America is expected to grow 2.8% in 2018 and 3.2% in 2019, the Caribbean 3.7% in 2018 and 3.5% in 2019, and Mexico 2.3% in both years. External factors that remain relatively benign for the region include robust growth in the United States, slowing but still strong growth in China, and a recovery in commodity prices. Nevertheless, challenges persist, such as the normalization of monetary policy in the United States with higher interest rates that have contributed to a drastic fall in net capital inflows to the region, a strengthening of the dollar, a fall in most major emerging markets’ currencies, and trade tensions. In addition, Latin America and the Caribbean is extremely exposed and vulnerable to many natural disasters, such as earthquakes, floods that can ravage entire regions and hurricanes that devastate Caribbean states.  In terms of human losses and economic damage, the region is among the most vulnerable on the globe due to high population density in the areas where these disasters strike and the need for better risk management practices. “Given existing economic uncertainties, it is more important than ever to build resilience to face the future with greater assurance,” said Jorge Familiar, World Bank Vice President for Latin America and the Caribbean. “This is particularly relevant in this region due to its exposure to risk.” An example is the Pacific Alliance catastrophe bonds for earthquakes, which would have been unthinkable not long ago. In addition, risk sharing across countries through mechanisms such as the Caribbean Catastrophe Risk Insurance Facility (CCRIF) can provide readily-available funds for the recovery after a member country suffers a hurricane. The World Bank supported the development of both. However, unforeseen shocks like the 2008 Global Financial Crisis are impossible to predict and cannot be insured. Recovery from “black swans” like this is dependent on aid after the fact, but steps can be taken before they strike. Strengthening institutions and markets can help countries recover more quickly. To prepare for an uncertain future, it is particularly important for the region to understand the different types of risk and what insurance mechanisms may be available. As more progress is made in this area, countries in Latin America and the Caribbean will be able to insure against many more risks, making LAC a much safer place to live and prosper. — Website: www.worldbank.org/lac Facebook: http://www.facebook.com/worldbank Twitter: http://www.twitter.com/worldbank YouTube: http://www.youtube.com/worldbank  

  • Preparar a América Latina ante lo impredecible

    ¿Qué tienen en común la Peste Negra, la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión? En términos económicos se les conoce como cisnes negros: riesgos devastadores, impredecibles y no asegurables. Latinoamérica y el Caribe es una de las regiones más riesgosas del mundo y, por lo tanto, no es ajena a los cisnes negros. Algunos ejemplos en la región son terremotos que suceden en lugares que no son propensos, como el de la costa de Brasil en 2008, o la extrema sequía que vivió Argentina a comienzos de 2018, la peor en 70 años. Pero además, Latinoamérica tiene que lidiar con volatilidad comercial, está expuesta a shocks financieros externos y además sufre la mayor tasa per cápita de desastres: un evento cada 100.000 personas por año. Ante la frágil recuperación económica que vive la región, el entorno económico volátil y perspectivas económicas menos optimistas que lo anticipado, es clave comprender los diferentes tipos de shocks y qué mecanismos de seguros pueden estar disponibles para reducir la exposición al riesgo. La buena noticia es que la región ha tenido grandes avances en su capacidad de asegurarse ante diferentes tipos de imprevistos. Este es el punto central del informe de la oficina del economista jefe del Banco Mundial titulado “Sobre incertidumbre y cisnes negros ¿Cómo lidiar con el riesgo en América Latina y el Caribe?” difundido hoy en Washington.   Una encuesta en Twitter mostró que casi 8 de cada 10 de los participantes consideran que las crisis económicas son el mayor riesgo al que está expuesta la región, seguido de un distante 13 por ciento que considera que son los desastres naturales.